El precio del llamado de Dios.

No se cual sea el llamado de Dios para tu vida, pero de algo que si estoy convencido es que ese llamado tiene un precio, y no porque Dios cobre algo por el mismo, sino porque es probable que en el camino de la vida suframos penalidades por ser leales al llamado que Dios nos ha hecho.

Muchas personas tienen un llamado muy especial por parte de Dios, sin embargo se niegan a aceptarlo, porque no quieren pagar el precio de tal llamado. Permanecer fiel al llamado de Dios no es lo más placentero, pero si es lo más bonito.

El precio del llamado de Dios abarca varias áreas de nuestra vida, abarca el área espiritual, económica, social y familiar. El llamado de Dios es algo que nos envuelve y que influye en el desarrollo de nuestra vida cotidiana.

Parte de la realidad de dicho llamado, es que en ocasiones nos tocará sufrir por ser fieles a la voluntad de nuestro Señor.

Que nos dice la Biblia.

Jesús hace una clara referencia sobre el precio del llamado de Dios en Lucas 14:26-33, y en dicho pasaje da a conocer al menos 2 aspectos a tomar en cuento.

  1. Nuestra relación con Dios debe de tener la mayor prioridad por encima de la familia y el matrimonio. (Lucas 14:26).
  2. Cedemos voluntariamente nuestros derechos a Dios por poner en primer lugar Su voluntad. (Lucas 14:27).

Lucas 14:26 habla específicamente sobre las prioridades al amar, podemos amar muchísimo a amigos, familiares, esposa, esposo e hijos, pero Dios debe de ocupar el primer lugar.

Lo anterior tampoco significa que vamos a dejar a un lado a nuestra familia e hijos, debemos de hacer un balance entre el llamado de Dios y nuestra familia. La familia no debe de ser un obstáculo para servir a Dios, ni el servicio a Dios debe de ser un obstáculo en la familia.

Por otro lado Lucas 14:27 ilustra el orden de la prioridades en relación a la voluntad, la cruz en el tiempo antiguo era el máximo castigo a los criminales y cuando alguien era condenado a la crucifixión perdía absolutamente todo derecho y estaba a la orden de las decisiones que tomará en su momento el Imperio Romano.

Así que el precio del llamado de Dios implica desde un inicio en 2 cosas. 1. Amar a Dios sobre toda las cosas. 2. Poner la voluntad de Dios sobre la nuestra.

En el camino de la vida, es probable sufrir injusticias por permanecer firmes en el llamado de Dios (2 Timoteo 2:3), y también sufrimientos (Cf. 2 Corintios 11:25-28; Hechos 14:19-22).

Esto es lo que nos dice la Biblia en parte sobre este tema, ahora veremos a continuación las implicaciones que tiene el llamado de Dios a un nivel práctico.

Precio del llamado de Dios a nivel práctico.

A como te dije al inicio, el llamado de Dios influye en nuestra vida, en el aspecto espiritual, económico, familiar y social.

Aspecto Espiritual.

Producto de nuestro llamado por parte del Señor, estaremos en constante guerra espiritual en contra del reino de las tinieblas, el enemigo querrá levantarse en nuestra contra y hacernos daño donde más nos duele.

Dios nos ha dotado de la oración para poder pelear en esa guerra espiritual, nuestro papel es ponernos la armadura de Dios y Dios peleará por nosotros (Efesios 6:12-17; Éxodo 14:14).

Aspecto económico.

En el aspecto económico podremos ser afectados de dos formas: 1. Por disponer de nuestro dinero para ayudar en la obra de Dios y servirle y 2. Porque es probable que el enemigo trate de minar nuestra economía.

Ante esto, tenemos la certeza de que Dios es nuestro proveedor y que nos proveerá de todo aquellos que nos haga falta, incluyendo nuestras necesidades económicas (Filipenses 4:19).

Aspecto Familiar y Social.

Es probable que lleguemos en ocasiones a ser menospreciados por nuestra familia o la sociedad por ser leales al llamado de Dios en nuestra vida (Cf. Mateo 5:11-12).

Hay algunos llamados que implican perder la vida por el servicio a Dios, por ejemplo en el caso de las personas que son misioneras en las tierras que es prohibida la predicación del Evangelio.

Es probable que nuestra familia pase por procesos dolorosos de enfermedad, producto de ataques por parte del enemigo, también es posible que hayan contiendas en medio de la familia como parte de las artimañas del enemigo.

Conclusión:

Es probable que como parte del precio del llamado de Dios en nuestra vida nos toque experimentar: tristeza, conflictos, soledad, desprecios, que nos falten el respeto, que la gente hable mal de nosotros y que no confíen en nosotros, pero a pesar de eso debemos de seguir adelante, con lo que Dios nos encomendado.

A como dije antes, hay muchas personas que no están dispuestas a pagar el precio del llamado de Dios, sin embargo, para aquellos que lo hacemos, sabemos que lo hacemos para Dios y que de Él vendrá la fortaleza y el sustento.

Dios no se queda con nada, Él también nos recompensará en esta vida y en la venidera por la fidelidad de nuestro llamado (Cf. Mateo 19:27-29).

Espero que este post haya sido de bendición para tu vida. Un abrazo y bendiciones. 🙌🙏

Puedes acceder a mi publicación anterior AQUÍ: ¿Qué es el sueño del alma según la Biblia?

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Kevin H. Dávila

Escritor, filósofo, apologeta y youtuber cristiano ampliamente comprometido con la verdad. Fundador de la plataforma digital: Pura Biblia.

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