¿Es pecado enojarse con Dios?

Es probable que muchas personas a lo largo de la historia, de un modo u otro se hayan enojado con Dios. Esta realidad cubre tanto a creyentes, como a no creyentes. Los creyentes, tenemos esa inquietud y nos preguntamos si es pecado o no enojarse con Dios, y eso es lo que veremos a continuación.

Este sentimiento de enojo hacia Dios puede surgir cuando nos ocurren cosas malas, cuando hay sufrimiento y dolor en medio de nuestra vida. Otro motivo por el cual alguien se podría enojar con Dios, es cuando la mala y la injusticia a nuestro alrededor parece prosperar.

Cuando te ha sucedido algo malo, es probable que te hayas preguntado: «¿Porqué Dios? ¿Porqué a mí? ¿Qué hice para merecerme esto?» Estas preguntas surgen como una respuesta inmediata por la gran frustración que sentimos en el momento.

Ahora, que hemos tenido esta breve una introducción, veremos si la Biblia dice que enojarse con Dios es pecado o no.

¿Enojarse con Dios es pecado, según la Biblia?

La Biblia no dice de forma explícita que enojarse con Dios sea pecado. La Biblia dice que la ira por sí misma es pecado, cuando está es inapropiada (Gálatas 5:20; Efesios 4:26-27; 31; Colosenses 3:8).

Jesús ya sabía que en el mundo enfrentaríamos todo tipo de aflicciones y en relación a eso dijo lo siguiente:

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. S. Juan 16:33 RVR1960

El hecho de enojarse con Dios podría surgir como una respuesta a un alto grado de frustración. Enojarse no es pecado, sino depende si en medio de dicho enojo comenzamos a pecar (Efesios 4:26), dado a que la ira no obra la justicia de Dios (Santiago 1:20), y hay quienes cometen locuras en medio del enojo (Proverbios 14:17).

Desde una perspectiva únicamente bíblica no podemos decir que enojarse con Dios sea pecado, pero tampoco podemos decir que sea algo bueno. Dios conoce que somos seres limitados, y comprende que tomemos conductas inadecuadas (Cf. Salmos 103:14).

Por lo tanto si alguien se enoja con Dios. Lo mejor que puede hacer es orar a Dios y despojarse de ese sentimiento de enojo dado a que Dios no tiene la culpa de lo que le haya pasado.

El sufrimiento como tal puede provenir de las acciones de otras personas, y no podemos culpar a Dios por lo que hacen otros. El sufrimiento también podría provenir de los desastres naturales y enfermedades, y tampoco podemos culpar a Dios por ello, dado a que estas existen como consecuencia de la existencia del pecado.

Aunque enojarse con Dios no sea descrito como un pecado, no significa que estamos obrando bien y menos aún que debamos de permanecer en dicho estado. Oremos y confiemos en la provisión de Dios. Él sabrá como sacar nuestra vida hacia a adelante.

Por otro lado, permanecer enojados con Dios, solo podría provocar que surja en nosotros una raíz de amargura y por dicha raíz de amargura ser estorbados para alcanzar la salvación que Dios promete a nuestra alma (Hebreos 12:14-15).

Sin más que añadir, termino con esta publicación, esperando que sea de bendición y utilidad para tu vida. Un saludo y bendiciones. 🙌🙏

Puedes acceder a mi publicación anterior AQUÍ: ¿Es pecado enojarse? ¿Qué dice la Biblia al respecto?

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Kevin H. Dávila

Escritor, filósofo, apologeta y youtuber cristiano ampliamente comprometido con la verdad. Fundador de la plataforma digital: Pura Biblia.

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