¿Qué dice la Biblia sobre declarar y decretar? ¿Es bíblico?

El día de hoy nos ocuparemos en ver que nos enseña la Biblia en relación al acto de declarar y decretar y también si es bíblico hacerlo. Sabemos a perfección que este tipo de prácticas cada vez se vuelven más comunes en las congregaciones pentecostales, pero ¿Son correctas? A continuación lo veremos.

Para comenzar veremos, primero la definición de declarar y de decretar. Posteriormente veremos las implicaciones de dichas palabras en el contexto cristiano. Y por último veremos si es bíblico o no declarar y decretar.

Declarar: Es la acción de aseverar o afirma de forma pública.

Decretar: Es la acción de ordenar o decidir sobre algo.

Vimos que la acción de declarar consiste en afirmar de forma pública y la de decretar dar órdenes o decidir sobre algo, ahora hace falta ver si es bíblico o no.

La acciones de declarar y de decretar en el contexto cristiano, consisten en una especie de oraciones en donde se da por hecho algo que se está proclamando públicamente. De acuerdo a la enseñanza de esta doctrina, decretar específicamente consiste en la acción de hacer uso de autoridad por medio de la fe, para que Dios cumpla sus promesas.

Antes de ver que dice la Biblia sobre la acción de declarar y decretar, veremos brevemente el origen de esta práctica.

Nacimiento de la acción de declarar y decretar.

La acción de declarar y decretar, se conoce a nivel teológico como la doctrina de la confesión positiva. Por confesión positiva nos referimos a expresiones como las siguientes:

«Declaró y decreto sanidad sobre tu vida en el nombre de Jesús.»; «Decreto libertad en el nombre de Jesús.»; «Declaramos y decretamos que se rompen las cadenas en tu vida.» etc.

Muchos afirman que es bíblico declarar y decretar si se hace en el nombre de Jesús. Pero esto no es más que una opinión. Debemos de examinar la enseñanza bíblica para así no caer en un error doctrinal.

Esta práctica es relativamente nueva. Surgió en la década de los años 80. Esto surgió con la mezcla de una corriente filosófica y las enseñanzas de la Biblia. La corriente filosófica es meramente metafísica.

La metafísica como tal es una rama de la filosofía que trata sobre el ser, los principios, propiedades y causas primeras. El máximo exponente de esta rama lo fue Aristósteles (siglo 4 a. C) , quien escribió 14 Tomos hablando acerca de la metafísica.

Esta corriente se introdujo al cristianismo con el Pastor David Yonggi Chop que escribió un libro titulado: «Cuarta dimensión» En dicho libro da a conocer que la cuarta dimension corresponde a la espiritual y comienza a enseñar de forma abierta sobre la confesión positiva.

Esta corriente filosófica expone que el hombre es capaz de crear su propia realidad por medio de sus pensamientos y dichos. En otras palabras si una persona piensa y confiesa positivamente, tendrá una vida buena, en cambio si hace lo contrario, se condena a sí misma a vivir mal.

Esta corriente filosófica expone que sin importar el credo, el ser humano tiene la capacidad de crear su propia realidad. Una vez que está corriente filosófica llegó a América del norte se comenzó a amalgamar con las creencias cristianas.

La confesión positiva en la mayoría de las ocasiones se encuentra entrelazada con el Evangelio de la Prosperidad (corriente teológica que expone a Dios como un ser supremo interesado mayormente en el bienestar y la riqueza del creyente).

Se comenzó a enseñar que el creyente tiene el poder y la autoridad conferidas por Dios para proclamar las promesas de Dios y recibirlas en el nombre de Jesús.

La acción de proclamar en sí no es mala. Dado a que proclamar significa dar a conocer las promesas de Dios. Pero el detalle en esta publicación no es ver que dice la Biblia sobre proclamar las promesas de Dios, sino sobre el acto de declarar y decretar.

Después se comenzó a enseñar una serie de pasajes bíblicos para afianzar entre los creyentes la creencia de esta nueva enseñanza. Hasta entonces, sólo se enseñaba la oración como medio para comunicarse con Dios, tener comunión, pedir perdón, interceder y pedir la voluntad divina en la vida del creyente.

La acción de declarar y decretar va más allá de lo que enseña la Biblia sobre la oración. La acción de declarar y decretar consiste en la acción de confesar positivamente lo que se desea y creer en el nombre de Jesús que se recibirá.

Lo que enseña la Biblia sobre declarar y decretar.

A como te dije antes, esta práctica es relativamente nueva. No sé ha practicado a lo largo de la historia de la Iglesia, sino desde hace unas décadas atrás.

En esta ocasión no partiremos de lo que enseña la Biblia específicamente, sino de los pasajes bíblicos más populares que se utilizan a favor de esta enseñanza y después verificaremos si se les interpreta a como debe ser.

Proverbios 18:20-21.

El pasaje bíblico más utilizado es el siguiente:

Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios. La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos. Proverbios 18:20-21

Al tomar el pasaje tal a como está escrito, parece enseñarnos de forma clara que lo que declaremos con nuestra boca y lo que decretemos con fe eso se cumplirá.

Si utilizamos nuestra boca para declarar cosas negativas y nuestra fe para decretar el mal sobre nueva vida, de ese modo vendrá la muerte (sentido figurado) sobre nosotros. Si hacemos lo contrario vendrá la vida a nuestras vidas (sentido figurado).

Pero ahora hace falta analizar el contexto bíblico del pasaje. Al inicio de Proverbios 18 podemos notar que el autor habla sobre el buen y mal uso de las palabras. Después hace otra serie de comparaciones. Y justamente en el verso 20 vuelve a hablar sobre el buen y mal uso de la lengua.

Esta claro que el autor al inicio se refiere a que las personas que no saben hacer un buen uso de su lengua y la elección de sus palabras se meten en problemas (Proverbios 18:6-9). Después ratifica o confirma lo anteriormente dicho con el versículo 20 y 21.

Así que la Biblia en este punto enseña que por nuestras palabras podemos tener problemas con los demás. Sufriremos las consecuencias de su mal uso. En ese sentido el poder de la vida y de la muerte se encuentran en la lengua. No para dar por hecho nuestros pronunciamientos, sino para meternos o sacarnos de problemas.

Así que no es correcto creer que la Biblia en Proverbios 18:20-21 enseña que debemos de declarar y decretar. Sino que debemos de hacer buen uso de nuestra lengua.

Marcos 11:23.

Otro de los pasajes más utilizados es Marcos 11:23. Dado a que si leemos el pasaje de forma aislada parece decirnos que lo que declaremos con nuestra boca eso sucederá. A continuación te dejo el pasaje bíblico.

Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho. Marcos 11:23

Pero antes de continuar con esta publicación es necesario ver el contexto bíblico de Marcos 11:23 para comprobar cual es la verdadera enseñanza de Marcos 11.

El contexto de Marcos 11:23 comienza a partir de Marcos 11:1 en adelante. Habla que Jesús salió al día siguiente y en el camino vio a una higuera y busco en ella fruto. Al no hallarlos, entonces Jesús maldijo la higuera. Pasaron al día siguiente y los discípulos vieron que la higuera estaba seca desde las raíces.

Al ver esto los discípulos se maravillaron. Y Pedro maravillado le dijo a Jesús: «Mira, la higuera que maldijiste se ha secado» (Marcos 11:21). Jesús le respondió: «Tened fe en Dios» Y bajo el contexto de la fe. Jesús siguió diciendo lo que dice Marcos 11:23.

Termina la enseñanza con las siguientes palabras:

Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Marcos 11:24

Podemos notar que Jesús aprovecho la situación para enseñar a los discípulos sobre la fe y la oración. En este pasaje de la Biblia Jesús no les enseña que deben de declarar y decretar. Sino que deben de orar y pedir a Dios con fe.

A continuación analizaremos otro pasaje bíblico.

Romanos 4:17

Este es otro de los pasajes bíblicos más utilizado por las personas que pretenden enseñar la confesión positiva o la acción de declarar y decretar como algo bíblico. Comenzaremos citando el versículo a como sigue:

(como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes) delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. Romanos 4:17

Se utiliza este pasaje para decir que así como Abraham declaró y decreto por fe lo que no era, y después fue, así debemos de hacer nosotros. En otras palabras que Abraham hizo uso de la autoridad para declarar y decretar las cosas que no eran, como si ya fueran.

Si se lee el pasaje de forma rápida y con poca atención, parece ser cierto. Sin embargo, no es así. El capítulo 4 de Romanos enseña que Abraham recibió la promesa de Génesis 12:2-3 por la fe y no por la realización de obras.

Y Romanos 4:17 sigue esa misma línea de doctrina. Si leemos Romanos 4:16, podemos notar que se refiere a Abraham como el padre de la fe de los Judíos y de los cristianos delante de Dios. Y se refiere a Dios que es quien da vida a los muertos y llama las cosas que no son como si fueran.

En otras palabras, el apóstol Pablo en este punto afirma que Dios es el que tiene la capacidad de crear las cosas de la nada. En Génesis 1 vemos el vocablo hebreo bara que significa literalmente crear cosas de la nada. Solo Dios tiene tal capacidad.

Las personas que defienden la doctrina de la confesión positiva afirman que este pasaje se refiere a que los creyentes tenemos la capacidad de llamar las cosas que no son como si fueran.

En otras palabras, tenemos la capacidad de llamar las cosas con nuestras palabras y estas sucederán en el mundo físico. Pero tras analizar el pasaje de Romanos 4:17 podemos apreciar que tal afirmación es incorrecta y antibíblica. En pocas palabras declarar y decretar no es bíblico.

Declarar y decretar no es lo mismo que orar.

Podemos notar que la Biblia no enseña nada sobre la confesión positiva o la acción de declarar y decretar. Este tipo de enseñanza surge de la combinación de la metafísica y la Biblia.

Lo que se hizo, fue querer adaptar esta enseñanza e introducirla forzosamente en la Biblia. Así que podemos afirmar sin temor al error que decretar y declarar no es bíblico.

Esta enseñanza agrede un elemento muy importante de la vida cristiana, y dicho elemento es la oración. Dado a que el acto de declarar y decretar no es oración, sino algo que sustituye la oración.

La oración bíblica tiene una estructura sistemática. Dicha estructura se logra apreciar en la oración modelo del padre nuestro. La oración es dirigida al Padre, en primera instancia exalta a Dios, después vienen las peticiones y por último se concluye en el nombre de Jesús.

La acción de declarar y decretar no hace una oración, simplemente manifiesta una confesión positiva y se cree que Dios está de cierto modo forzado a hacer lo que se le pide. En pocas palabras no hay una espera en que se haga la voluntad de Dios, sino que se da por hecho lo que se declaró.

En esta enseñanza usted declara y decreta según la necesidad que usted identifique y se cree que Dios cumplirá la orden. La Biblia nos exhorta a orar conforme a la voluntad de Dios y no a hacer tal cosa.

Las personas que apoyan esta postura afirman que la voluntad de Dios para un enfermo, es que éste sea sano, por lo tanto se debe de declarar y decretar sanidad sobre esa vida. Pero podemos notar que no siempre Dios obra en sanidad ¿Porqué? ¡No lo sabemos! Pero si podemos estar seguros que esta es la soberanía de Dios.

Un ejemplo grande de esto lo fue el apóstol Pablo, quien estaba enfermo. Clamo en 3 ocasiones a Dios por su enfermedad y Dios decidió no sanarlo (2 Corintios 12:7-8).

En esta publicación vimos que dice la Biblia sobre la acción de declarar y decretar y también vimos que no es bíblico hacerlo.

Lo más acertado es orar conforme a la oración modelo que enseñó Jesús a los discípulos en Mateo 6. También orar como oró Jesús, pidiendo en todo momento que se cumpliera la voluntad de Dios antes que la suya (Mateo 26:42).

Esta doctrina de declarar y decretar no aparece en la Biblia, por lo tanto este actuar no es bíblico. Tampoco podemos apreciar evidencia histórica de que la misma se haya practicado en los primeros 1,950 años de la historia de la Iglesia Cristiana.

Gracias por tomarte el tiempo para llegar hasta el final de esta publicación. ¡Te animo a dejar un comentario quiero saber que opinas al respecto! ¡Te estaré leyendo y respondiendo! Dios te bendiga. 🙏🙏🙏

Puedes acceder a mi publicación anterior: ¿Cuántas veces aparece la palabra Misericordia en la Biblia?

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